Gran debate entre las traducciones bíblicas: la King James Bible lo habla mejor según el Dr. Baruch. La escritura original no dice que Jesús declara todos los alimentos limpios; no lo dice en el versículo 19… Jesús define todos los alimentos como limpios, no habla de los alimentos en sí, sino que habla de que los alimentos no te infectan el espíritu. Los judíos en ese tiempo lavaban las manos, escogían alimentos especiales y lavaban los platos y la vajilla como un ritual de pureza, pero Jesús les dice aquí que ningún alimento va a contaminar su corazón ni su espíritu; lo que está contaminado es lo que sale de sus bocas…
Una mujer gentil, de Grecia, pide a Jesús que cure a su hija poseída por un demonio. Jesús, en un principio, no le contesta; no le dice ni una palabra. Los discípulos le piden que se vaya, que les está molestando… Jesús le dice que vino solo a ayudar a las ovejas perdidas de Israel… (Mateo 15:24).
Jesús también le dice que no le puede quitar la comida a los niños (el pueblo de Israel) para dársela a un perro (los gentiles). No es que Jesús nos diga que somos como unos perros; en esa época, los judíos le decían “perros” a los que no eran de Israel, y esto pudo ser una forma de hablar de la época…
Jesús se refiere al pan de los niños; los niños son el pueblo de Israel (Deuteronomio 14:1), el pan es la provisión de Dios, y el perro son los gentiles. Los gentiles trataban a los judíos muy mal, y los judíos los llamaban “perros”, y por nada del mundo hablaban con una mujer gentil. Los sacerdotes judíos no respetaban a las mujeres gentiles (Juan 4:9).
Ella está como un perrito molestando a los niños… más bien a eso se refiere.
La mujer, con mucha fe y mucha sabiduría, le responde que aun los perros toman la comida debajo de la mesa… Jesús, impresionado con su respuesta, le dice que su hija está sana, y ella llega a su casa y ve a su hija en sano juicio…