La historia entera es una historia de política, poder, sexo, riqueza. Se parece mucho a nuestra historia de nuestro país. Poderes políticos.
Abner es un poderoso político que ayuda a los reyes a ser reyes. En la historia esto se repite… hay poderosos detrás de los presidentes que los ayudan a ser elegidos.
La poligamia no está aceptada en la Biblia, aunque las leyes de Moisés no dicen mucho sobre la la poligamia, esto no está bien. David está creando su imperio. Esto era muy normal en estas épocas. De nuevo el hecho de David pedir a Mical. Es un hecho de poder.
Al final de la historia Dios tiene su plan perfecto, y es realizado en situaciones complejas con personas imperfectas. Piensen en nuestras vidas. Él hizo eso para que nosotros también podamos salvarnos. Somos imperfectos con vidas complejas.
Ahora, esto no justifica que nosotros tengamos una vida desordenada, el plan de Dios es a través de vidas desordenadas para poder enseñarnos y mostrarnos el camino. El causante de este enredo de Mical fue Saúl por su envidia a David. Por malas intenciones.
Abner hace todo no basado en Dios pero escoge el lado que le conviene. O con el uno o con el otro… no es como David que hace de acuerdo a la voluntad de Dios.
Abner es el king maker. Pero David lo recibe con celebración pero igual lo manda de vuelta. “Y Abner se va en paz”.
Joab se molestó al saber que David recibió a Abner y lo dejó ir (Abner mató al hermano de Joab). Esto muestra la misericordia de Jesús. Como Dios, después de todo lo que el hombre ha hecho a Dios, Él manda a su hijo para perdonar los pecados hechos.
Joab, al final, no estaba siguiendo los planes de David/Dios… Abner fue el que le dijo al hermano de Joab que no lo siguiera más, que se metiera con otro de su tamaño, que lo dejara de perseguir, aun así lo siguió y terminó matándolo, su hermano murió en batalla, mientras que Joab mató a Abner de espaldas, sin defenderse. Abner también fue el que terminó diciendo que dejaran de pelearse los unos a los otros y que no siguieran matándose… Joab perseguía a Abner aun después de que el sol se pone, ahí Abner le pidió no matarse más los unos a los otros: nunca te acuestes con ira, amargura, contra los demás ni con tu esposa, bravos…