Veíamos que José tenía una relación especial con su padre Jacob, y sus hermanos estaban envidiosos, y José tuvo un sueño que molestó aún más a sus hermanos, a tal punto que lo quisieron matar, pero terminaron vendiéndolo a los egipcios como esclavo. (A través de los madianitas que lo sacaron del pozo). En esta historia, nunca se habla de algún tipo de arrepentimiento de sus hermanos, le dijeron a su padre que había muerto, y nunca se habla de algún arrepentimiento.
Vamos a leer entonces del 1 al 20
Jacob, su padre, les dice que vayan a Egipto para comprar comida, para que no mueran. Él tenía que mostrar que esto era de vida o muerte. Verso 3, miren cómo se refiere la Escritura a ellos como los "hermanos" de José, mostrando que José tiene un nivel de liderazgo en la historia.
Los manda sin Benjamín, el hermano de sangre de José, pues era el único hijo de Raquel y sabemos que Jacob tenía un gran amor por Raquel.
José era el líder de este tema de los alimentos en Egipto, pues no había comida en todo el mundo, la gente venía a comprar comida, y la gente le mostraba mucho respeto a José. Los hermanos se arrodillan contra el suelo para mostrar respeto. 20 años atrás los hermanos decían que nunca se iban a arrodillar ante su hermano José, y aquí están con la cara al suelo.
José los reconoció a ellos, pero sus hermanos no lo reconocieron. Este pasaje es muy importante, pues nos muestra que José reconoció a sus hermanos pero ellos no lo reconocieron, José representa la provisión del mundo, y los hermanos no tienen esta revelación de Dios de la provisión. A nosotros nos pasa similarmente, que cuando no queremos reconocer a Dios en su obrar y en su provisión, por más que nos arrodillemos, no vamos a ver la provisión de Dios, pues creemos que la provisión la logramos nosotros por nuestros medios. Este pasaje es también un paralelo a Jesús, pues Jesús vino a salvar al hombre al mundo, pero su propio pueblo no lo reconoció, hasta el día de hoy, muchos judíos no lo reconocen como la provisión del mundo.
Esto se repite de nuevo en el verso 8, sabemos que cuando hay repeticiones en la Biblia es de gran significancia.
José se acordó de su sueño... Todo lo que pasó debido a la desobediencia, el sufrimiento de su padre Jacob en el luto de su hijo amado, el sufrimiento de José, y todo lo que vivió en su cárcel y como esclavo... Pero Dios va a cumplir su justicia, José es finalmente respetado por sus hermanos y su padre verá de nuevo a su hijo nacer de nuevo. Dios va a esperar un año, o inclusive 20 o más para hacer su propósito. El sueño de José era una revelación de que Dios tarde o temprano cumpliría.
José pone en la cárcel a todos por 3 días...
Y les dice: ¡Hagan esto y vivirán! Yo temo a Dios... todas las decisiones que toma José, las hace temiendo a Dios, cada cosa que hace. ¿Qué decisiones diferentes tomaríamos en nuestras vidas si antes de cada decisión pensáramos en el temor a Dios y cómo Dios podría enviar justicia o misericordia? Eso era el modo de pensar de José, un ejemplo para nosotros.
Los manda a sus casas, pero deben traer a su hermano menor Benjamín ¿y así que? ¡No morirán!
Leamos del 21 al 25
Los hermanos comienzan a ver que esto les está pasando por culpa de lo que le hicieron a su hermano, la angustia de José cuando les pedía compasión y ellos no lo escuchaban. Dicen: esta es la razón de su desgracia.
¿No les ha pasado que luego de hacer algo malo, en algún momento les sucede algo malo a ustedes y piensan que esto les está pasando como consecuencia de lo que hicieron? Se llama remordimiento, y le sucede a muchas personas. Esta es la conciencia que tenemos que nos recuerda las cosas malas que hacemos.
Para los creyentes todos nuestros pecados son perdonados en la cruz, los pecados viejos, los de hoy y los de mañana. Por lo tanto no hay condenación para los que están en Cristo Jesús. Pero al mismo tiempo Dios disciplina a sus hijos, un padre que no disciplina a sus hijos es porque no los ama. Hebreos 12:7-11 nos dice: "Es para su corrección que sufren. Dios los trata como a hijos porque no hay padre verdadero que no discipline, pero es por puro amor". Con esta amorosa disciplina pasamos de la rebelión a la obediencia.
Aquí los hermanos se sienten culpables. José los entendía, y esto lo hizo llorar.
Toma a Simeón como prisionero. Esto tiene significado, miren el verso 21, José estaba en angustia y pedía compasión pero sus hermanos no lo ¿qué? "escuchaban" y en el 22, yo les hablé que no pecaran contra el muchacho y no ¿qué? "escucharon" ¿Qué significa el nombre Simeón? El que escucha. En este momento José los está escuchando y escucha su arrepentimiento. Y es esto lo que hace llorar a José, pero es un llanto de felicidad al ver que finalmente sienten que lo que hicieron estuvo mal. De la misma manera, cuando oramos y de corazón pedimos perdón a Dios, Él se alegra de ver cómo entendemos que le hemos tratado sin amor al pecar contra Dios.
Leamos del 26 al 38
¿Cuál es la respuesta de José al enviarlos de regreso a su casa? Les da no solo los víveres necesarios, sino que les da comida para el viaje y les devuelve el dinero.
Esto nos dice que José no está haciendo esto por él, no tiene odio ni ira, él lo hace para que haya curación en su familia, para que tengan convicción del pecado, y esto es clave para el perdón de los pecados.
Aceptando a Jesús como Señor y Salvador se nos limpian todos los pecados, y si esto es verdad y es muy bonito, pero uno tiene que restituirse con aquellos a los cuales hemos pecado, es nuestra responsabilidad pedir perdón a Dios, pedir perdón al que pecamos, pero debemos restituir con la persona para traer esta curación. Y es esto lo que José nos está enseñando.
El hecho de ver este dinero en su bolsa de regreso les causa temor y asombro, pues recibieron algo que no merecían, algo que ellos no pidieron, y tampoco esperaban, y tampoco merecían... y esto es exactamente como hace Dios al bajar como Jesús, recibimos la gracia y el perdón de nuestros pecados sin merecerlo, sin esperarlo, es algo que no nos hemos ganado.
Al regreso ellos le cuentan a su padre Jacob todo lo que les pasó, abren los sacos y tanto ellos como su padre ven el dinero que les habían devuelto en sus sacos de comida y a todos les da temor.
El padre se entristece de ver que sus hijos se van perdiendo, y Rubén, el mayor de todos, sale y le dice que no se preocupe, que él va a llevar a Benjamín y lo regresa y pone a sus propios hijos como pago de no ser así.
Jacob como padre y líder finalmente les dice que no, pues va a sufrir mucho.
Simeón está sufriendo encarcelado. Y José también sufre la falta de su familia, Jacob sufre la falta de sus hijos... Dios aquí va a usar esta hambruna para la renovación de su pueblo. Cada vez que vemos en la Biblia una hambruna, Dios usa esto para cambiar la condición espiritual. Así Dios trae bendiciones en las hambrunas cuando la gente cambia y se renueva.
Cuando las personas se niegan a reconocer sus pecados, las cosas que han sido hechas equivocadamente ante los ojos de Dios, y no respondemos correctamente al aceptar internamente nuestro pecado, de forma arrepentida y confesarlo en nuestras oraciones a Dios, cuando negamos esto nos negamos la oportunidad de traer restitución en nuestra vida.
Debemos pedir perdón a las personas que hemos hecho algún tipo de daño, restituir las relaciones con los demás, entramos a tener una salud espiritual y en esto el Espíritu Santo entra en nuestras vidas y actúa mostrando luz y gracia de Dios en nuestra vida.
Es esta la restitución que vemos que está pasando con los hermanos de José.