Leamos del 1 al 12.
Comenzamos leyendo sobre una alianza de 4 reyes... (Sinar (Babilonia), Elasar, Elam y Goyim) contra los reyes de (Sodoma, Gomorra, Adma, Zeboim y Azoar). Ahora no eran los reyes típicos que conocemos hoy día, eran líderes de pueblos, no imperios. Como eran pequeños, se les facilitaba hacer estas alianzas.
Esto ocurre en el mar salado, hoy día el mar Muerto. Ahí, en el borde del Jordán, el mismo lugar que Lot escogió... la carne llama a la destrucción.
Se revelan en el año 13 y en el 14 derrotan a los refaritas, zuzitas, emitas, horeos en el monte de Seir hasta Paran, que está al lado del desierto, para luego conquistar la tierra donde estaban los amorreos y los amalecitas.
Esta batalla es de 4 reyes contra cinco. Hoy día arqueólogos comprueban estas batallas en esta área; dicen que quedaron muchos años como un cementerio de muertos.
Y había en esta área pozos de asfalto. Esta región es muy conocida por sus riquezas de petróleo hoy día. Ya se veía desde esos tiempos este petróleo, y llegaremos al momento cuando Dios destruye a Sodoma y Gomorra con ¿qué? Le cae fuego del cielo... ¡ya sabemos lo que pasa cuando pones fuego sobre petróleo!
Al final nos dice que en esto, el sobrino de Abram, Lot, es capturado con todas sus pertenencias, familias y sirvientes.
Leamos del 13 al 16
Increíble, Abram ha venido entrenando 318 que nacieron en su casa y salen en persecución inmediata...
Increíble que con solo 318 hombres derrotara a estos cuatro reyes que eran agrupados de varias ciudades. Definitivamente, la mano de Dios le dio a Abram esta victoria. Y a través de Lot, el segundo grupo de los 5 reyes ahora recobran esta victoria...
La numerología hebrea nos dice que el número 3 es revelación y el 18 es vida.
¿Qué es lo más triste? ¿Por qué le pasó esto a Lot? ¿Qué creen? Por la decisión de ir a la carne, por buscar lo mejor de sus tentaciones. Lugar depravado era Sodoma... ¿a dónde regresa Lot? ¡A Sodoma! Ahí lo devolvió Abram. Lo veremos en el capítulo 19.
Esto es un paralelo de Jesús: Él vino a salvarnos, sin embargo muchos prefieren volver al lugar de depravación...
Todo esto es como una advertencia para Lot. Él regresa al mismo lugar después de ser rescatado por Dios. Lot va a perderlo todo: lo que tiene, hijos y mujer...
Leamos del 17 al 24
Vienen a saludar a Abram los reyes de Sodoma y en el verso 18 llegamos a un punto muy importante en la Biblia: el Rey Melquisedec, mi rey de justicia. Aquí vemos que la victoria de Dios es cuando hay justicia.
Rey de Justicia
El rey Salem: Rey de Paz
Salem = Jerusalén
Rey de Jerusalén
No se sabe de dónde viene. La Biblia normalmente dice el nombre de la persona y el nombre de su padre. De Melquisedec no se dice nada.
Dice que es el sacerdote del Dios verdadero. ¿Cómo va a existir un sacerdote de Dios? Esto es fascinante, ¡no sabemos quién es!
¿Qué trajo Melquisedec? Pan y vino. Todos sabemos que es pan y vino para Dios, pero en esa época ¿aún no había nada sobre esto?
Melquisedec bendice a Abram y luego bendice a Dios. Claro, como sacerdote de Dios puede hacer esto; él está conectando a Abram con Dios.
¿Dónde más encontramos información sobre Melquisedec?
Hebreos 7:1-3
Leámoslo.
Melquisedec es un tipo de Jesús. Muchos escolares dicen que esto es una aparición de Jesús pre-Belén.
El Hijo de Dios ha venido varias veces; esta es una. Cada vez que se habla del ángel del Señor, es una similitud de Jesús en la Tierra, pero no como hombre carnal, pues Él nació de la virgen María para poder igualarse a la condición humana.
Abram le da el diez % de todo lo que tenía.
Aquí no se habla de una necesidad de dar dinero, pero nos muestra que cuando recibimos de Dios, nuestra respuesta debe ser dar de vuelta. Dios nos ha dado muchas cosas: salud, alimento, casa, etc. ¿Qué hemos dado nosotros?
Verso 21 al 24
Abram rechaza todos los bienes que le ofrece el rey de Sodoma. Debido a un juramento que Abram le dio a Dios… no se sabe nada, puede ser que en su arrepentimiento después de que Egipto le dio tantas cosas en su pasada falta de fe en la hambruna. Pero dice que le den a los demás sus cosas. ¡Qué bien!