Iglesia de Antioquía
Iglesia de Antioquía… no se refiere a un edificio de cemento, sino a un grupo de personas. Nuestro grupo es una iglesia… La palabra iglesia viene de ekklesia, que significa persona que fue llamada a ser diferente de los demás.
Se habla de este grupo de personas: profetas y maestros. Hoy en día no hay más revelación de la palabra de Dios; la Biblia ya está terminada y no hay más libros.
Pero cuando se habla de profetas, son aquellos que hablaban lo que Dios quería que las personas fueran comunicadas… Jesús fue un profeta. En esa época había profetas, pues se estaba extendiendo la palabra.
Estas personas, como vemos, son multiculturales. Con los nombres nos damos cuenta: Bernabé, Simón llamado Níger (que significa negro), Lucio de Cirene, Manaén (nombre africano), criado de Herodes el Tetrarca. Este era uno de los herodianos que no fue tan malo…
Mientras estos hombres ayunaban y adoraban al Señor, el Espíritu Santo les dice que envíen a Bernabé y a Saulo para el trabajo que Él les tenía preparado… Y se fueron de viaje para la isla de Chipre, que es la tierra natal de Bernabé.
Viaje misionero de Bernabé y Saulo
Le tomó 2 años, del 46 al 48 d.C., de Siria a Chipre, a Turquía y vuelta a Antioquía.
Una vez en Salamina, se van para las sinagogas judías… ¿No que todas las sinagogas eran judías? No, la palabra sinagoga es griega y significa lugar de reunión. Entonces ellos se van a las que eran de judíos, con el propósito de hablar con judíos.
Estaban con Juan Marcos, aquel que estaba en la casa donde llegó Pedro, hijo de María.
Se encuentran con un hechicero en la ciudad de Pafos, al oeste de la isla. Este hechicero, de alguna forma, aplica la idolatría, pues la idolatría no solamente es adorar algún dios pagano, sino también alguna forma de adorarse a sí mismo, para glorificarse en vez de glorificar a Dios.
Era un falso profeta, llamado Barjesús (Bar = hijo, Jesús = salvación), “hijo de salvación” o “hijo de Jesús”… Era como un camuflaje para su falsedad, apegado al gobernador Sergio Paulo… Hombre inteligente. Ese hombre quería oír la palabra de Dios… ¿Estamos nosotros buscando escuchar la palabra de Dios? ¿Queremos escucharlo? Pues está en la Biblia y Él está esperando que leamos la palabra y la escuchemos. Cuando oramos, nosotros le hablamos a Él, pero cuando leemos, Él nos habla a nosotros.
Este hechicero, Barjesús, se hacía llamar a sí mismo “el Hechicero”, e intentaba alejar al gobernador para que no prestara atención a Bernabé y a Pablo, pues estaba bajo la influencia del enemigo, que quiere alejarnos de escuchar la palabra de Dios. ¿Dejamos que el mundo nos aleje de la palabra de Dios? ¿Nos alejan algunas cosas diariamente de escuchar a Dios? La televisión nos saca de la Biblia, el TikTok diario… nos aleja. Ojo, pues el enemigo está todo el tiempo intentando despistarnos.
El verso 9 es muy interesante… Aquí Pablo habla bajo la iluminación del Espíritu Santo. Si pensamos que Dios es todo amor: “yo te amo, tú me amas, te respeto tu forma de actuar y pensar, y tú respetas la mía”… pues es muy lindo todo eso así, pero ese no es Dios. Las personas bajo la autoridad de Dios van a confrontar fuertemente, como un padre de carácter firme. Y es así que Pablo habla aquí; muchos pensarían que este no es Pablo, pero en realidad es Pablo bajo la autoridad de Dios, del Espíritu Santo.
“¡Hijo del Diablo! ¡Lleno de engaño y fraude!” Qué fuerte es Pablo en esto, y es así que pasa: cada vez que alguien como el gobernador quiere acercarse a Dios, el enemigo sale a separarlo y llevarlo de regreso al mundo, para no liberarlo de Él.
Le pone la mano encima; a veces esta mano de Dios es buena, pero la mano de Dios también puede ser fuerte. En este caso, le da un castigo y lo enceguece.
Que alguien hable y inmediatamente se le vaya la vista… eso es un milagro que solo Dios puede hacer. Este gobernador quedó asombrado de la enseñanza del Señor; no dice que quedó asombrado de cómo lo dejó ciego, sino de las enseñanzas. Cuando las personas buscan escuchar de Dios y leen la palabra, quedan asombradas.
Bueno, resumiendo el capítulo 9: Saulo de Tarso es salvado, recibe perdón de sus pecados, perdonado de ser sentenciado al Infierno, al creer en Jesús después de su aparición… lo acepta como su Rey y Salvador.
Pasaron 10 años hasta el capítulo 13, donde Saulo cambia a Pablo por primera vez y comienza su ministerio con su primer discurso.
Leamos del 13 al 41. Pablo se dirige y da un discurso.
En esa época los judíos eran todo sobre cumplir la ley de Dios, como se habla en el Antiguo Testamento; no solo los 10 mandamientos, sino las 613 leyes descritas en Levítico y Números. ¿Y qué es la ley? Hago un paréntesis: las leyes o reglas son hechas por alguien para controlar conductas, como con nuestros hijos. Les damos reglas para cambiar conductas; si hacen algo errado, hay consecuencias. Pero las reglas no cambian el corazón de la persona. Cuando el corazón de la persona cambia, esa persona no necesita reglas. Yo no voy a emborracharme porque doy un mal ejemplo a mis hijos y mi corazón no quiere eso, o no voy a hablar mal de las personas porque siento en mi corazón que quiero agradar a Dios. Esto elimina la necesidad de reglas y consecuencias.
Entonces, muchas personas y muchas religiones, excepto el cristianismo, creen que ser buenos es suficiente para ir al cielo… salvarse. En Romanos 3:10, ninguna persona es suficientemente buena para salvarse. Nadie. Puede ser bueno, correcto, buen padre, hermano, hijo, ciudadano obediente… nada es suficiente, pues la comparación es Dios. Y nadie es mejor o igual que Dios. Por eso el Antiguo Testamento nos habla de las reglas para entender que es imposible que seamos buenos como Dios.
En este sermón, Pablo viene a decirles a estos judíos que la Ley y las reglas no los pueden salvar. Si las reglas no los salvan, les explica un nuevo concepto: la salvación por la gracia de Jesús.
Pablo les explica con historias claves de ellos mismos en el Antiguo Testamento, hasta que habla de David, y de su descendencia nace Jesús, que fue el único que cumplió la Ley y murió por nosotros. A través de Él logramos el perdón, pues pagó con su muerte nuestro pago. Esto es muy difícil para estos judíos; ellos pensaban: “¿seguimos la Ley, descansamos los sábados, sacrificamos corderos… eso no nos salva?” Wow. Qué cambio.
Ahora, la Ley no hay que desecharla; ella nos muestra el código moral de Dios. Todos nacemos con lo que los psicólogos llaman conciencia; cada individuo tiene una idea de lo que está bien y lo que está mal. Cuando esto se pierde, se llaman psicópatas. Los mandamientos nos clarifican estas leyes, pues nuestra conciencia nos da idea, pero la Ley nos clarifica. La Ley nos enseña que somos pecadores y no cumplimos la Ley; con ella nos damos cuenta de que pecamos constantemente, y eso nos hace buscar un Salvador (Gálatas 3:24-25).
Bueno, por versículos vemos:
Llegando a Perge de Panfilia, Juan Marcos se aparta de ellos y vuelve a Jerusalén… ¿Para qué nos da esta información?
El día del Sabbath entran a la sinagoga, y pregunta si tiene palabra de exhortación para el pueblo… y ahí Pablo empieza su discurso, dirigiéndose a los judíos y a los que llegaban a la sinagoga, que eran gentiles, y les dice: “Escuchad…” En forma de no solamente oír, sino obedecer. Cuando alguien nos habla de Dios, ¿estamos escuchando? ¿Tenemos disciplina con lo que escuchamos? ¿Somos obedientes a lo que escuchamos? ¿O simplemente nos ponemos rebeldes y no aceptamos las revelaciones?
Verso 17: el Dios de Israel escogió a los padres del pueblo de Israel, los patriarcas, como un pacto… Y este Dios los exaltó. Aquí hablamos de la salida de Egipto, cómo Dios los redimió de la esclavitud; esto se refiere a la salvación del pueblo. Cuando dice “con brazo levantado los sacó de ella”… ¿A quién se refiere con esto del brazo levantado? Jesús nos redimió del pecado… con sus manos levantadas en la cruz.
Y les tomó 40 años… ¿Por qué cuarenta años? Para crearles fe. Dios quería que confiaran en Él, y los sufrimientos fueron por la falta de fe en el desierto.
Y destruye 7 naciones. ¿Cuáles son estas 7 naciones de Canaán? Los repartió la tierra de Canaán. Para Dios, la tierra de Jerusalén es muy importante; es parte de su pacto. Hay gente que dice que la tierra de Jerusalén no es importante… no entiendo cómo dicen esto; se habla de esta tierra prometida una y otra vez.
El pueblo de Israel pidió un rey, no estaban contentos con Dios como Rey y querían un rey de carne, y Dios les dio a Saúl por 40 años… De nuevo, ¿por qué 40 años? Estos años eran para cambiar la falta de fe. Luego les dio a David… Quitó a Saúl y levantó a David, David conforme al corazón de Dios y hace todo lo que Dios quiere. Es así que tenemos que intentar ser nosotros.
Seguir leyendo los versos del 23 al 30 explica el evangelio completo… Leer esto es básico, evangelio, es muy importante, no como estudio bíblico, sino dejando que estas palabras entren en tu corazón y se queden en ti; estas harán una transformación en tu persona.
Deuteronomio 7:1-25 TLA
Moisés continuó diciendo: «Nuestro Dios los hará entrar en la tierra que les va a dar. Arrojará de allí a siete naciones más grandes y poderosas que ustedes: los hititas, los gergeseos, los amorreos, los cananeos, los ferezeos, los heveos y los jebuseos.
Hoy día es Siria, Líbano, Jordania, Israel y Palestina, con la Franja de Gaza y Cisjordania.
Pero de las ciudades de estos pueblos que Yahveh tu Dios te da por heredad, ninguna persona dejarás con vida, sino que los destruirás completamente: al heteo, al amorreo, al cananeo, al ferezeo, al heveo y al jebuseo, como Yahveh tu Dios te ha mandado; para que no os enseñen a hacer según todas las abominaciones que ellos han hecho a sus dioses, y pequéis contra Yahveh vuestro Dios».