Vamos a leer todo el capítulo del 1 al 20
La única mujer en la Biblia cuya edad está escrita: 127 años. Se habla de su muerte y del lugar donde murió.
Una mujer ejemplo para la vida cristiana en las mujeres. Al contrario de María, no existe ningún pasaje en la Biblia que use a María como ejemplo directo para las mujeres en cuanto a conducta y modelo de vida como sí se hace con Sara.
Hay dos lugares en la Biblia que hablan del ejemplo de Sara: Isaías 51:1-2 y leamos 1 Pedro 3:3-6.
Lamentar o llorar a un muerto es importante. En la Biblia se muestra esto como algo que debemos hacer. Sentimos la felicidad de que la persona esté en el cielo feliz con Dios, pero se lamenta que no estaremos con él o ella aquí en la tierra. Jesús lloró cuando murió Lázaro, pero no se llora por el que se fue, sino por los que quedan aquí sin la compañía de esa persona.
El apóstol Pablo escribió a los filipenses y a los corintios que estar ausente del cuerpo es estar en presencia del Señor. 2 Corintios 5:8.
Aun Abraham, que estaba tan cerca de Dios, lloró por la partida de su compañera. Esto es correcto.
Las tradiciones judías lloran a una persona por 30 días; se llama el shloshim. Por 30 días tienen sus oraciones, y por 7 días no se bañan ni miran los espejos, como una manera de no dejar que la vanidad esté por encima del dolor por la partida del ser querido. Los musulmanes lo hacen por 70 días.
El lugar donde Abraham entierra a Sara es en la cueva de Macpela, en Hebrón. Acuérdense de que Abraham ya había hecho un altar allí en Hebrón.
Ellos se rehúsan a recibir pago por esto, pero Efrón le dice que le pague 400 shekels, que es lo que vale. Abraham saca y paga este valor sin pedir ninguna rebaja.
Aunque Dios le prometió toda esa tierra, Abraham pagó por este pedacito de tierra y obtuvo un documento de propiedad.
Aquí mismo Isaac e Ismael enterraron a su padre Abraham (Génesis 25:9). Isaac y Rebeca fueron enterrados allí (Génesis 49:31). Jacob enterró a Lea, su esposa (Génesis 49:31), y José enterró a Jacob, su padre (Génesis 50).
Esta es la tumba de los patriarcas, que está hoy día en el Banco Occidental, en Jerusalén. Es uno de los edificios más antiguos del mundo.
En resumen,
Pónganse confortables con la muerte, es algo inevitable, vamos a ver a Dios cuando suceda y más miedo deberíamos tener estar aquí que en el cielo
Hablen con sus hijos sobre esto sin tabúes ni miedos.
Organizaciones su vida en caso de muerte
Prepártense espiritualmente, a ver a Dios cuando suceda. Que no sea algo sin prepararse. Conozcan a Dios, todos vamos a ser juzgados.