Estamos al frente de uno de los capítulos más dramáticos... el final es muy impresionante.
Pablo está al frente de dos líderes romanos: gobernador de Judea y el rey Herodes Agripa II, siendo juzgado.
Leamos del 1 al 11
Pablo está feliz de poder hablarles a estas personas, más que por su defensa, para explicar por qué él se convirtió...
En esta defensa, Pablo responde a las acusaciones que no tenían claros los judíos, y lo hace de una forma que revela algo muy importante: Pablo usa esta oportunidad para, a través de su experiencia propia, revelarles las promesas de Dios, que solo llegan cuando se está en una relación íntima con Jesús.
Verso 6 habla del meollo del asunto: Pablo es sometido a juicio por la esperanza (PROMESA); esta promesa es la resurrección y la vida eterna. Habla de la esperanza de los padres, refiriéndose a los patriarcas: Abraham, Isaac, Jacob, hasta las 12 tribus. Cada vez que se habla de los patriarcas se refiere a la fe, y es la fe en esta esperanza en la que Pablo se basa.
Verso 8, ¿de qué lo acusan los judíos? ¡Que Dios resucita a los muertos!
Pablo acepta que, al igual que ellos, él no estaba de acuerdo con Jesús y que también perseguía a los seguidores de Jesús... Pablo se iguala a ellos.
Él habla de cómo los perseguía, encarcelaba, apoyaba matanzas, etc. Increíble, esto es algo de lo que luego se arrepiente. ¿Nos arrepentimos nosotros de no estar más cerca de Dios? A mí sí me hubiera gustado aprender más de la Biblia un poco antes, conocer la verdad antes. Creo que en mi vida habría tomado algunas decisiones diferentes.
Leamos del 12 al 23
Luego, Pablo por tercera vez habla de su experiencia cuando Jesús se le aparece...
Lo que Dios está haciendo en nuestras vidas, nuestra experiencia, es un testimonio... y este testimonio tiene el poder de Dios. Es poderoso: al compartirlo con otros, cambia la vida de ellos, deja semilla... No hay necesidad de predicar el evangelio formalmente. Contar nuestra historia es muy poderoso. ¡Haganlo!
Verso 14: Saulo, ¿por qué me persigues? Pablo no perseguía a Jesús, perseguía a los cristianos. Jesús toma personalmente a las personas que atacan a los cristianos; es como si atacaran al mismo Jesús.
Dura cosa es dar coces por el aguijón. ¿Se acuerdan qué es? El buey tenía ese aguijón que los pinchaba para que caminaran, y darles coces hacía que se lastimaran más...
Eso le dice Jesús a Pablo al perseguir a sus discípulos. Es lo mismo que pasa contra los que no les gusta que nosotros estemos orando a Cristo, saliéndonos de las tradiciones católicas, no orando en repeticiones de memoria.
Cuando esto sucede, ¿qué hace Pablo? Pablo se arrepiente, deja de perseguir a Dios y cambia su vida entera. Él iba con un propósito de perseguir cristianos y ahora cambia a convertir a cristianos. ¿Qué significa arrepentirse?
Cambio de mi forma de pensar que cambia mi forma de actuar...
Alguien puede dar ejemplos de arrepentimientos que han resultado en cambios en sus vidas, cambios de propósito? Comienzo yo...
Verso 18: Jesús le dice que quiere que él vaya a abrirle los ojos a fin de que...
3 cosas:
Convertir de tinieblas a luz.
Salir del dominio de Satanás.
Recibir con fe en Cristo el perdón y la herencia de los santos.
Esas 3 cosas las tienen todos los que no están en Cristo...
...y en eso le quita la vista a Pablo. ¡Qué increíble! Le manda a abrir los ojos de otros, pero le quita los ojos a él. Le abre los ojos espirituales y le quita los ojos físicos. Cuando cerramos los ojos, abrimos nuestros ojos espirituales; es nuestro pensamiento el que comienza a ver cosas que los ojos terrenales no ven.
Pablo dice que lo que él habla está escrito en el Antiguo Testamento: que el Mesías vendría, sufriría y moriría. Los judíos no pueden aceptar esto.
Leamos del 23 hasta el final del capítulo, verso 32.
Festo le dice que está loco. Siempre pensamos que la gente que se entrega a Dios está medio loca...
Festo no estaba interesado en las palabras de Pablo; lo único que quería era enviarlo al César, pero el rey Agripa había pedido escuchar a Pablo; él sí tenía algún interés.
Le dice al rey que sabe que él conoce y tiene fe en los profetas.
Herodes le dice que en poco tiempo lo va a convertir.
Pablo dice: en poco o en mucho, quiere convertirlo a él y a todos los demás.
En otras palabras, les dice: quiero que sean como yo, con la misma fe que tengo, ¡pero sin estas cadenas! Ese fue como un empujón para decirles que él no debe estar encadenado.
Herodes concluye que Pablo no es digno de muerte ni de prisión... incluso dice que debería ser suelto, lástima que ya apeló al César...
Pero está equivocado. Él quería ser llevado a Roma, no por sí solo, pues quería tener estas oportunidades de hablar con estos líderes y con el César. La única forma era esta...