Dios le da otra oportunidad a Jonás; le vuelve a pedir que vaya a Nínive. Es como un nuevo comienzo en la relación.
Esta vez Dios no le dice exactamente lo que tiene que hacer, simplemente le dice que vaya y que Él le dará instrucciones.
Esta vez Jonás no titubea y obedece a Dios.
No era que estaba a 3 días de camino; la ciudad era muy grande, y caminando llevaba 3 días recorrer su extensión.
Jonás les dijo que en 40 días la ciudad sería destruida, ¡y los hombres de Nínive creyeron en Dios! Una ciudad entera, eran como 6,000 personas.
Todo el pueblo hace ayuno. Luego el rey hace un mandato para hacer ayuno; hasta los animales no deberían comer. El pueblo lo hizo antes del mandato, lo que muestra que no fueron obligados.
Dios vio esto y se arrepintió de lo que iba a hacer.
¿Quedaría Jonás como un falso profeta al no pasar nada en 40 días?