Leamos del 8 al 12.
Dice el texto que Dios se acordó de Noé y de todos los animales. ¿Cómo es eso? ¿Acaso se le había olvidado?
Cuando la Biblia dice que Dios “se acuerda” de alguien, no significa que haya olvidado algo. Más bien, es un lenguaje de pacto. Indica que Dios actúa conforme a Su promesa y hace efectiva Su fidelidad. Es una expresión que señala intervención divina a favor de alguien.
En cuanto al diluvio, Dios detiene las aguas de arriba y las de abajo. Él tiene poder absoluto sobre la creación. Así como abrió las fuentes del abismo y las compuertas de los cielos, también las cerró.
Después de 150 días, las aguas comenzaron a disminuir. Nuevamente aparece el número 150. Algunos lo relacionan con un simbolismo numérico (10 veces 15), señalando que los tiempos están bajo el propósito y control de Dios.
El día 17 del mes séptimo, el arca reposó sobre los montes de Ararat.
¿Dónde queda esto?
No está en Israel. La región de Ararat se asocia históricamente con el área de la actual Turquía oriental, cerca de Armenia. Es interesante notar que el reposo del arca ocurre fuera de lo que más adelante sería la tierra prometida. En la narrativa bíblica, estar fuera de la tierra prometida muchas veces se relaciona con la idea de exilio. Aunque en este punto del relato todavía no se ha desarrollado ese concepto, vemos cómo la Biblia introduce temas que más adelante tendrán gran importancia en la historia de Israel.
Mes séptimo, día 17. Algunos ven aquí un simbolismo: el siete representa plenitud o propósito santo, y el diez habla de algo completo. Es decir, el cumplimiento del propósito de Dios en Su tiempo perfecto.
Después de 40 días (el número 40 suele representar un período de cambio o transición), Noé envía un cuervo. Los cuervos pueden posarse en lugares altos y alimentarse de restos; no necesitan necesariamente tierra seca firme.
Luego envía una paloma, porque la paloma busca dónde posar sus patas, es decir, necesita tierra seca. Como no la encuentra, regresa al arca.
Espera siete días más y vuelve a enviar la paloma. Esta vez regresa con una hoja de olivo en el pico.
¿Qué representa la paloma con la hoja de olivo? Paz. Desde entonces, la paloma con una rama de olivo se ha convertido en símbolo universal de paz.
Noé espera otros siete días más. ¡Qué paciencia la de Noé! No se adelanta al tiempo de Dios.
Finalmente, Dios le dice a Noé que saque del arca a todos los seres vivientes y que se reproduzcan nuevamente sobre la tierra. El propósito original de Dios —la vida y la multiplicación— continúa.
¿Qué es lo primero que hace Noé al salir? Construye un altar.
Altar es sinónimo de adoración, entrega y gratitud.
De los animales que habían entrado de siete en siete (los limpios), Noé toma para ofrecer sacrificio a Dios.
Dice el texto que Dios percibió aroma agradable e hizo una promesa:
No volverá a destruir la tierra con agua. Además, mientras la tierra permanezca, no cesarán la siembra y la cosecha, el frío y el calor, el verano y el invierno, el día y la noche.
Es decir, Dios establece un orden en la creación que Él mismo sostiene. La continuidad de las estaciones y los ciclos de la tierra está bajo Su soberanía. La humanidad no tiene el control absoluto del destino final del planeta; Dios es quien lo preserva hasta el cumplimiento de Sus propósitos finales.