Leíamos en el capítulo anterior que estaban todos los 12 hermanos reunidos celebrando y festejando. Pero aún los hermanos no habían confesado su pecado.
Vamos a leer del 1 al 17
José le dice al mayordomo de él que les pusiera dinero a todos en sus bolsas y al menor Benjamín pusiera su copa de plata.
Muy importante, no pensemos que esto es José desquitándose de sus hermanos, ni haciéndoles una trampa, esto no es la naturaleza de José, nunca lo ha sido. Todo esto está orquestado por Dios, ellos no han hecho nada malo, pero serán culpados, y es esto lo mismo que le hicieron pasar a José, culpado de cosas que no había hecho.
Cuando los alcanzan, les dicen que se robaron la copa de José, ellos lo niegan, pero al revisar se encuentra la copa en el saco de Benjamín. Los hermanos se arrancan la ropa en muestra de su remordimiento y angustia de esto que está pasando.
Regresan a Egipto a ver a José.
Y por tercera vez ellos se tiran al suelo para arrodillarse ante José.
José les dice que si ellos no saben que él tiene el poder de adivinar... y aquí hay un aparente conflicto, que las personas de Dios no se acercan a estas cosas de la adivinación, pues esto es del diablo. Entonces, ¿por qué José habla de esto?
En realidad José les está hablando de esto para que ellos se vuelvan hacia Dios, pues es su Dios más poderoso que estas cosas del enemigo: adivinación, hechicería, brujería. José no ejecutó ninguna adivinación.
Judá le dice que Dios ha descubierto la culpa de ellos y se ofrecen todos como esclavos, pero José les dice: ¡No! Dejen a Benjamín y todos los demás vayan tranquilos en paz de regreso a donde su padre. Esto José lo sabe claramente, ellos no regresan en paz, pues se deben acordar de cómo regresaron la primera vez con la túnica de José que su padre le había hecho llena de sangre y esto destruyó a su padre, y ahora no van a poder hacer lo mismo.
Esto es el comienzo de ellos entender su pecado, eso que hicieron a José y a su padre, ellos se van dando cuenta de lo mal que hicieron... si vemos, a ellos no les importó que a José se lo llevaran como esclavo, pero ahora se desgarran las ropas al ver a Benjamín irse como esclavo, les importa mucho. Esto muestra un cambio en su corazón.
Dios siempre va a querer que nosotros nos demos cuenta del mal que le hemos hecho a los demás. Esta historia está muy enfocada en el arrepentimiento.
Leamos del 18 al 34
¿Ustedes se acuerdan de lo que dijo Judá en el capítulo 37:26-27? ¡Vendámoslo a Egipto como esclavo! Ahora Judá le suplica que lo reciba a él como su esclavo. Esto muestra de nuevo el corazón transformado.
José hubiera podido decirles la primera vez que los vio: hermanos, soy yo, los perdono... o inclusive matarlos o esclavizarlos, pero este proceso de arrepentimiento era necesario.
Primero Dios debía probarlos en su sinceridad. ¿Iban ellos a ser sinceros con su padre, sinceros con José?
Segundo Dios probaría su envidia. ¿Tendrían envidia de Benjamín por ser el preferido de su padre al igual que pasó con José? O al ver que José le dio 5 veces la comida, y cuando encontraron la copa, ¿lo habrían podido aventar solo?
Y tercero la prueba de amor a su padre, para no verlo sufrir por la pérdida de otro hijo.
Ellos pasaron estas 3 pruebas.