¿Se imaginan las tribus del otro lado esperando, viendo esta multitud de personas 3 días al lado del río y, de pronto, las aguas se detienen y todos atraviesan? El horror de estas tribus al ver el poder del pueblo de Israel los dejó sin fuerzas y sin ánimos de pelear.
Rajab les dijo a los espías que ellos sabían las cosas que Dios había hecho por el pueblo de Israel.
Dios mandó a que todos se circuncidaran. Los que salieron de Egipto estaban circuncidados, pero por alguna razón que no está clara, ninguno de los que nacieron en el desierto fue circuncidado; entonces ahora Dios les pide hacerlo.
Al hacerlo, todos los hombres quedaban débiles para la batalla en los siguientes días de recuperación. Y ya estando al lado del Jordán, estaban expuestos a ataques; esto debió requerir un cierto nivel de fe de Josué, pues él sabía que quedaría sin ejército por unos días. Pienso que Dios no lo hizo antes de cruzar el río, pues necesitaban un nivel de fe después de atravesarlo.