Después del juicio de Festo y Agripa, Pablo es enviado a Roma para ser enjuiciado por Nerón. Actual Cesar Romano.
Vamos a leer del 1 al 12.
Montan a Pablo en un barco hacia Italia. Estos barcos (Adramitena) transportaban granos de Egipto hacia Italia
No había barcos de transporte al público; aquí llevaban a los presos para ser echados a los leones en Roma.
Estos barcos viajaban con viento y tenían que ir con esta limitación: no en línea recta, sino en zigzags.
¿Con quién viajaba Pablo? ¿Alguno conocido? ¡Lucas! Está escribiendo de "nosotros".
El centurión tenía algún tipo de libertad, pues Pablo aún no había sido declarado culpable. Pablo le ayudaba al ser amoroso con las personas, ayudando y diciendo la verdad. Así pasa con los cristianos: no ganamos las cosas por mostrarnos agresivos o por ser corruptos; le entregamos las cosas a Cristo y todo sale como Él quiere.
Imaginen: Pablo tenía su propio doctor de mano todo el tiempo. ¡Lucas! Lo soltaban y él regresaba; no se escapaba ni intentaba tomar ventaja de su libertad temporal, etc. A la gente buena, amorosa y respetuosa se le abrían las puertas, pero con amor recíproco, no con miedo y a la fuerza.
Pablo dice que podría haber consecuencias si tomaban un rumbo... aquí Pablo no está profetizando, sino que conocía los barcos y había viajado mucho. Inclusive, en 2 Corintios dice que Pablo se había chocado tres veces en barcos. Viajó más de 5,000 km en sus viajes.
Esta época, septiembre-noviembre, era muy peligrosa por los vientos contrarios y mareas fuertes.
El centurión no tomó en serio las opiniones de Pablo. Además, ¿llevaban cuánta gente? 276, entre tripulación y presos. Viendo que podrían atascarse en una isla que no era buena para habitar en invierno...
Leamos del 13 al 20
¿Nombre del huracán? ¡Euroclidón! Qué miedo… Ese nombre lo llevan los vientos huracanados en el Mediterráneo; ocurren en invierno, de norte a sur.
La tormenta espantosa levantaba el bote salvavidas, dejaba que la nave se llevara el viento; comenzaban a tirar el grano y la carga al mar. Tiraron todo del barco. Ni el sol ni las estrellas salieron por varios días… toda esperanza de salvación se perdía.
Leamos del 21 al 34
¡Amigos, debieron hacerme caso! Jeje. Pablo los anima diciéndoles que no van a morir, solo perderán el barco… ¿Qué tan importante es darnos ánimo cuando estamos en dificultades, no desfallecer o perder la fe.
Se le aparece un ángel para decirle: "¡Dios te ha concedido a todos los que navegan contigo!" Wow. Todos estos criminales… ¿Pudo Pablo hacerse el loco y saber que él se iba a salvar? Sí, pero él quiere seguir convirtiendo a todos.
Les dice que si cortan ese bote, no se salvan. Entonces, el centurión y el capitán le hacen caso, cortan los botes salvavidas y los dejan ir. Pablo está a cargo de las decisiones… tomó el cargo y los demás le obedecieron.
Versículo 29: sintieron que estaban llegando a tierra, pues sentían el fondo con miedo de encallarse… ¿qué hicieron? Rogaron para que amaneciera pronto. Muchas veces tenemos que orar por un nuevo día, un día mejor.
Verso 33: leamos…
Llevaban 14 días en tempestad. Ellos viajaban con las estrellas. 14 días sin comer, comida mojada o con tantas ganas de vomitar que no comían. Pablo les pide alimentarse… igual nos pasa a nosotros. Debemos estar preparados para las batallas diarias; hay que alimentarse y estar fuertes. Lo que nos sucede nos debilita y nos baja el ánimo. Alimentarse bien es importante para estar fuertes en momentos difíciles. Nos deprimimos, no comemos, nos debilitamos y esto nos da una sensación de no tener esperanzas.
Terminemos de leer del 35 al 44
Verso 35: tomó el pan, dio gracias, lo partió y lo dio a los demás. ¿A qué se parecen estas palabras? A la comunión de Jesús con sus discípulos. Pablo estaba con 276 personas. Les hizo la comunión. Dios puso a Pablo con todos ellos: soldados, criminales, marineros, capitanes, etc., con un propósito enorme, con tremenda tempestad para lograr poner foco en Dios a través de Pablo y sus enseñanzas.