Pablo continúa su 2º viaje misionero…
Leamos del 1 al 15
Pablo entra en Tesalónica y durante 3 fines de semana o tres días de reposo discute con los judíos locales sobre las Escrituras.
Pablo razona con los judíos de la sinagoga sobre las Escrituras y el Mesías Jesús.
Pablo demuestra que el Mesías tenía que sufrir, morir y resucitar de entre los muertos.
Pablo anuncia que este Jesús es el Cristo (Mesías).
Algunos creyeron, junto con algunas mujeres y una gran multitud de gentiles.
Los judíos, llenos de envidia, arman una rebelión contra ellos; se llevan a Jasón al no encontrarlos, con la excusa de que ellos hablaban de otro Rey, Jesús.
Pablo y Silas son enviados a Berea, un lugar de gente más noble que los de Tesalónica, que confirmaban estas verdades escudriñando las Escrituras del Antiguo Testamento.
Silas y Timoteo se quedan y envían a Pablo solo hacia el mar, hacia Atenas.
Pablo siempre da mucha importancia a crear bien la iglesia, dejando a sus discípulos en esas ciudades para que siguieran edificando esas iglesias.
Leamos del 16 al 34
Atenas era la cuna de la filosofía, el centro intelectual del mundo; Sócrates, Platón y Aristóteles vivieron allí. En 387 a.C. se fundó la Academia de Atenas; aquí Platón enseñó a Aristóteles. En 438 a.C. se terminó el Panteón, un edificio impresionante que aún queda en ruinas.
Mientras Pablo esperaba, estaba enardecido e indignado con la cantidad de estatuas de diferentes dioses en todos lados, llenas de idolatría.
¿Nos enardecemos al ver esto a nuestro alrededor? ¿Nos indignamos? Si no, hay que orar para que nuestro corazón sea más consciente de ver a estas ovejas perdidas…
Los filósofos, por sí mismos, no creen en Dios y explican el ateísmo en sus razonamientos. Pero al igual que Atenas, estaba lleno de dioses en esa época, lo cual impactó mucho al apóstol Pablo.
Le adoraban a este dios para una cosa y a este otro dios para otra… ¿cómo podría Dios no tener poder sobre todas las cosas y sólo sobre algunas? No tiene sentido. Si es Dios, tiene poder sobre todas las cosas.
Se mencionan dos tipos de filósofos: los Epicúreos y los Estoicos.
Epicúreos: 300 años antes de Jesús. Creen en la colisión de átomos y partículas inesperadamente. Después de morir, nada pasa. Muy filosóficos…
Estoicos: creían que cada cosa era un dios en la madre naturaleza.
Pablo encuentra un altar al Dios desconocido.
El Areópago era el lugar donde se definían las leyes y los criminales. Allí se sentaban a discutir temas filosóficos… ahí se juntaban personas como Platón, Aristóteles y otros a debatir sobre la vida. Pero, aun con su inteligencia y estudios, estas personas sabían que había un Dios divino… sólo que no lo conocían. Tenían miedo y adoraban al Dios desconocido, en caso de no conocerlo.
Las personas buscan conectarse con Dios… el ser humano fue creado a imagen y semejanza de Dios. Esta creación va a buscar a Dios. No el reino animal, no el reino vegetal, sino el ser humano. Su espíritu está creado para buscar a Dios… cuando el hombre no encuentra esta conexión, termina buscando otras adicciones: drogas, alcohol, compras, dinero, etc., pues no encuentra lo que llene su vida. Cristo nos llena ese espacio y nos satisface… nos quita las ganas de buscar otras cosas en la vida.
Ahí Pablo les empieza a hablar del Dios que ellos no conocen, que es el Dios que necesitan conocer…
Les habla de que Dios vino al mundo, murió, resucitó y volverá a juzgar al hombre…
Se burlan…
Pablo les hablaba en hebreo en las sinagogas a los judíos y en griego a los gentiles, pero ¿cómo les hablaba a los que no iban a la sinagoga? Tenía que traducir del hebreo al griego…
¿Estamos dispuestos a hablar sobre Dios a las demás personas?
Algunos creen (Dionisio el Areopagita, filósofo y astrónomo seguidor de dioses paganos) y otros no… Pablo se va…