Veíamos el capítulo pasado cómo Pablo queda aterrado de la cantidad de ídolos en Atenas. Donde personas le adoraban a la diosa Afrodita para tener amor y belleza, a Artemisa, diosa virgen de los animales y la naturaleza, Poseidón, dios de los mares, Zeus, dios del trueno, etc. Cada persona le adoraba a cada dios para pedirle sus cosas.
Dios aborrece a aquellos que adoran a otras cosas que no sean Él, sobre todo porque le quitan la gloria. Por eso debemos tener cuidado de no adorar a nada ni a nadie que no sea Dios. Ni pedirle a una estatua, ni creer en amuletos, ni pedirle a un santo, persona de carne y hueso que ha muerto. Por más buena persona que haya sido en la tierra, no podemos pedirle que haga milagros; nuestro Creador es quien finalmente hace los milagros, y Él es muy celoso, sobre todo cuando le damos la gracia a quienes no son Dios. Mucho cuidado, pues Dios da mucho amor, pero cuando desobedecemos también hay consecuencias. Es mejor no jugar con eso: pide a Dios, Él te dará lo que necesitas.
Vamos a leer de 1 al 17.
Corinto era una ciudad económicamente muy importante, de muchos trueques comerciales. También era una ciudad de mucha prostitución, incluso prostitución religiosa para recomponer dinero… muchísima inmoralidad sexual. Es como decir Pereira, pero peor.
Ser compañero corintiano implicaba actuar sexualmente pervertido… todo esto estaba relacionado con la diosa Afrodita o Venus. Totalmente paganos.
Aquila y Pablo tenían la misma profesión: trabajaban el cuero, no solamente carpas. En las sinagogas se sentaban por profesión, así que probablemente Pablo y Aquila se sentaron juntos y se conocieron. En esa época, los rabinos tenían otra profesión pues no podían cobrar por enseñanzas religiosas.
El emperador Claudio rigió durante los años 41 al 54, y sacó un edicto para expulsar a los judíos de Roma por las instigaciones y revolturas que causaban al llevar el cristianismo a Roma. No era anti-cristiano ni anti-judío; en esa época los cristianos eran todos judíos. Pero Claudio quería eliminar las revolturas que causaban.
De acuerdo con 2 Corintios 11:8-9, los de Filipos mandaron dinero a Pablo para que no tuviera que perder tiempo en construir tiendas de cuero y así pudiera enfocarse en crear la iglesia de Corinto.
Pablo, además de su trabajo de cuero, dedicaba su tiempo a la predicación del evangelio.
En el momento que dicen que lo que Pablo decía era una blasfemia, Pablo se enoja y se dirige a los gentiles. Pablo siempre comenzaba con los judíos y luego con los gentiles.
Pablo se sacude la ropa y las sandalias en símbolo de sacar todo de ellos, ¡inclusive el polvo!
Si alguien va al infierno, es porque no está interesado en salvarse. Hoy día todo el mundo tiene acceso al evangelio y la gente sigue interesada en otras cosas.
¿Qué hace Pablo cuando lo rechazan? Se va al lado de la sinagoga. ¡No desiste!
Pero varios judíos creyeron, como Cipro, que inclusive fue Pablo quien lo bautizó.
Dios le habla a Pablo: “No tengas miedo.” Pablo vivía con ese miedo de que lo fueran a perseguir o hacerle daño, como en Tesalónica o Berea.
Dios le dice: “No calles y habla.” O sea, sigue hablando del evangelio.
“Nadie te atacará, pues yo estoy contigo.”
Qué lindo que Dios le diga a uno: “No temas nada, te pasa pues yo estoy contigo.” Dios hace esta promesa muchas veces en la Biblia. Al pueblo de Israel le dice: “Cuando estén al frente de sus enemigos, no teman, yo estoy con ustedes.” Siempre que vamos en la dirección que Dios quiere que vayamos, vamos a tener dificultades, pero nunca debemos tener miedo, pues Dios está siempre con nosotros.
Romanos 8:31-32
El que no negó ni a Su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también junto con Él todas las cosas? Entonces, ¿qué diremos a esto? Si Dios está por nosotros, ¿quién estará contra nosotros? ¿Cómo no nos dará también junto con Él todas las cosas?
Pablo se quedó 1 año y 6 meses. Es el tiempo más que se quedó en otro lugar. Año y 6 meses es lo que demora leer el Tanaj semanalmente. Probablemente por eso fue ese tiempo.
Aquí vemos principios de antisemitismo. Cuando el legislador Gallio no hizo caso a los judíos que acusaban a Pablo de temas blasfémicos, los griegos golpearon a los judíos y Gallio no hizo nada. Estaba bien no meterse en temas religiosos, pero no estaba bien que dejara golpear a los judíos… esto ocurrió justo cuando Pablo iba a hablar. Dios usa a otros para protegernos.
Leamos del 18 al 28.
Aquí se acaba el segundo viaje misionero de Pablo y comienza su tercero.
¿Qué es esto de la cortada del pelo de Pablo? ¿Alguien sabe? Números 6: el voto del nazireato. Se dejaba crecer el pelo por bastante tiempo en señal de dedicarse a la oración y, cuando terminaban, se cortaba y se llevaba al templo en Jerusalén. Pablo, como buen judío, seguía muchas de las tradiciones judías; esta era una de las 613 reglas de Moisés.
Aquí nos aclara que Pablo era judío, Jesús era judío, el cristianismo viene de los judíos… nosotros debemos tener mucho respeto al pueblo judío.
Le piden a Pablo que se quede, pero se va… todo al revés: cuando lo quieren sacar, se queda; cuando quiere quedarse, se va… además, tenía que llevar su pelo a Jerusalén.
Deja a Priscila y Aquila, pues Pablo dejaba gente terminando de organizar las iglesias que iba creando… esto se repite con Timoteo y otros que se van juntando.
Entra en Éfeso. Era ahí donde quería ir antes, pero el Espíritu Santo no lo dejó. Ahora sí pudo. Dios tiene sus tiempos; a veces no entendemos, pero Él nos va dando las cosas a su debido tiempo… tenemos que ser pacientes.
Al regresar a Antioquía, aquí termina su segundo viaje misionero.
Versículo 23: comienza su tercer viaje misionero yendo a Galacia y a Frigia. Aquí Pablo retorna a muchas de las iglesias que formó para revisar cómo avanzaban y fortalecer a los discípulos.
Se encuentra esta vez con una persona muy importante: Apolo de Alejandría, una persona elocuente y poderosa con las Escrituras, ferviente en espíritu y que hablaba con precisión. Solo conocía el bautismo de Juan el Bautista, es decir, el bautismo de arrepentimiento… la historia de Juan el Bautista llegó a muchos lugares y él presentaba la venida del Mesías, pero aún no había llegado la historia de Jesús.
Este Apolo refutaba muy fuertemente a los judíos que ni creían y demostraba que Jesús era el Mesías según las Escrituras. Por eso se dice que Apolo fue quien escribió el libro de Hebreos.