Este libro fue escrito por el Apóstol Pablo, una carta a la iglesia de Efesos en Turquía. Lo escribió alrededor del año 60-62. Él mismo había establecido esta iglesia 5 años atrás (Hechos 19-20)
En su ministerio, Éfeso fue el lugar al que Pablo dedicó más tiempo (3 años)
Antes de leerlo, vamos a entender un poco el contexto de esta ciudad y su comunidad en ese tiempo.
La ciudad de Éfeso quedaba en Turquía, era una ciudad muy próspera situada en un lugar de cruce de muchas rutas, así que era una ciudad de mucho comercio. Se cree que tenía alrededor de 200-250 mil habitantes.
Una de las cosas más importantes de esta ciudad era que era una población politeísta, o sea que adoraban a varios dioses. Uno de estos dioses era la diosa Diana, o Artemisa (Diana para los romanos, Artemisa para los griegos). Y el templo de Diana era una obra gigantesca con 128 columnas y capacidad de miles de personas. Considerado una de las 7 maravillas del mundo.
Diana era la diosa de la caza, pero en Éfeso, ella tomó otro significado.
Lo que pasaba en esta época, aunque no lo crean, pasa en nuestros días en nuestras ciudades, lo vemos en las noticias y en el social media todo el tiempo, así que aunque este libro fue escrito para los efesios, también es escrito para nosotros. Quiero que lo lean pensando que Dios nos está escribiendo a todos nosotros en nuestras sociedades y en nuestra vida actual. Pues Dios era el mismo antes y es el mismo hoy día, Él no cambia y sus escritos perduran en todas las generaciones.
Este capítulo nos va a decir quiénes somos nosotros "en Cristo", pues así como somos padres, hijos, ingenieros, mamás, etc., debemos saber quiénes somos en Cristo, y este capítulo nos dice esto.
Vamos a leer los primeros 14 versículos de Efesios 1, del 1 al 14.
Vemos que esta escritura muestra quién dice que somos "en Él"
Vamos a hablar de algunos temas históricos para entender el contexto.
Esta es la estatua de la diosa Artemisa, la diosa de la caza, que está en el museo del Louvre en Francia
Pero la diosa Artemisa que se ha encontrado en Éfeso en las ruinas, después de excavaciones y hallazgos de antropólogos, nos muestra una Artemisa diferente
En Éfeso era considerada como la diosa de la sexualidad y la fertilidad. Y esta transformación sucedió 800 a. C., cuando bajo el imperio babilónico, había otra diosa, Istar
Esta diosa era la diosa de la sexualidad y ella motivaba a sus creyentes a castrarse y cambiar su sexo por el sexo contrario. Hay hallazgos arqueológicos que muestran que los hombres se castraban, usaban ropa de mujer para adorar a esta diosa. Cuando llegó el imperio griego, adoptaron esta diosa, y la fueron usando como la diosa Diana en Efesios, los sacerdotes se maquillaban como mujeres para adorar a esta diosa Diana o Artemisa.
Este gigante templo de Artemisa se llenaba de gente y adoraban con inmoralidad sexual grotesca entre estos transexuales teniendo relaciones y supuestamente adorando a su diosa. Esto, lógicamente, era aceptado por toda la sociedad, pues era una adoración al dios de ellos, y la gente lo veía normal…
Las cosas no han cambiado para nada, simplemente le tenemos otro nombre, y es el enemigo confundiendo a la creación de Dios, para que sea un aborrecimiento a nuestro Dios. No es coincidencia que eso pase hoy día, y seamos criticados por aceptar estos movimientos del LGTB y otras cosas similares como los que se creen animales.
Todo esto para entender que Pablo llegó a esta ciudad y se encontró con esto. Pablo trajo a Jesús a esta ciudad, ¿se imaginan? Él tuvo tanta resistencia como la gente que lo siguió. Y hoy nos pasa lo mismo, algunos lo rechazan y otros lo aceptan.
Quiero también leerles un pedazo de Hechos capítulo 19. Leamos del 25 al 30
A este teatro le cabían 25 mil personas, este teatro aún existe en ruinas
Hoy día, nuestras ciudades en Colombia como Cali, Medellín, que son reconocidas por sus mujeres y la industria del sexo, tienen muchas cosas en común con Éfeso.
Pablo abrió la primera iglesia cristiana en este lugar, y ahora les escribe esta carta para hablarles de quiénes somos nosotros en Cristo, pues viviendo en esta ciudad de este caos, era muy importante saber quiénes eran ellos en Cristo. Es por esto que nosotros, que vivimos en estos ambientes de hoy día, también entendamos quiénes somos nosotros en Cristo.
Entonces, volviendo a la lectura, vemos lo siguiente:
Verso 4 nos dice que somos escogidos y amados.
Verso 5 nos dice que somos predestinados.
Verso 5b somos adoptados.
Verso 7 somos perdonados.
Verso 13 somos salvados.
Y verso 13b somos sellados.
Dios nos escogió. En Juan 15:16 Jesús nos dice: "Ustedes no me eligieron a mí, yo los elegí a ustedes. Les encargué que vayan y produzcan frutos duraderos".
Dios nos escogió, pues Él sabía cómo nosotros íbamos a responder a su llamado. Y miren lo que dice el resto del versículo: "Él nos escogió antes de la fundación del mundo". En este versículo también nos dice que somos "amados".
Dios dice que somos predestinados. ¿Qué es ser predestinado? Viene de una palabra griega que se traduce como "saber de antemano". ¿Dios nos escogió antes de nacer? Antes de nosotros ser como somos, Él ya nos había escogido como hijos suyos. Esto es posible ya que Dios conoce el futuro de todas las cosas y las personas. Y no es que Dios escoja a algunos y a otros no; Él simplemente ya sabe quién va a abrirle la puerta cuando Él toque, y quién no. De esa manera nos predestina antes de que nazcamos.
Este verso 4 nos dice que nos escogió ¿para qué? Para que fuéramos santos, esta palabra ha sido muy interpretada de diferentes maneras. Les pregunto: ¿qué define a un santo? Por ejemplo, la iglesia católica define a un santo como las personas que logran ciertos atributos, y las reglas para canonizar a una persona y convertirla en santo han cambiado a través del tiempo. Por ejemplo, hay como una especie de corte donde algunos defienden la canonización de la persona y otros sirven como "abogados del diablo", que no aceptan que sea santo. Hay cerca de 10,000 santos canonizados por la iglesia católica; en los años 1800 había como 1,700, y en los años 2000 ya hay un poco más de 10,000 santos, pues hubo un cambio en la cantidad de milagros que la persona realiza después de muerto (bajó a solamente dos milagros reportados).
Somos escogidos para que seamos santos, así que somos santos. Estamos en el proceso de santificación y cada día que pasa somos más santos que el día de ayer.
Somos adoptados como hijos de Dios. Todos somos criaturas, pero solo los que aceptamos a Jesús nos convertimos en hijos de Dios. Juan 1:12.
Somos perdonados al aceptar la muerte de Jesús como nuestra limpieza de pecados.
Somos salvados. Jesús dijo en Lucas 19:10: "Pues el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar a los que están perdidos".
Y por último nos dice que estamos sellados. Verso 13b: "y habiendo creído en Él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa". En la época, los barcos llevaban cargas y les ponían un sello de parafina que se secaba, y les ponían unas marcas que identificaban quién era el dueño. Entonces, ese sello lo llevamos puesto todos nosotros como propiedad de Dios, y el enemigo no nos puede arrebatar, pues somos de otra propiedad.
Somos escogidos, amados, predestinados, adoptados, perdonados, salvados y sellados, para poder vivir en un mundo de confusión y poder hablar de lo que somos a los demás, mostrando la verdad ante el mundo.