Leamos del 1 al 17
¿Qué opinan del orden en que Jacob acomodó a sus familias? ¡Fíjense! Jacob manda a las siervas adelante, luego a Lea al frente, y atrás a Raquel y José. Aun así, él sigue teniendo mayor preferencia por Raquel y además protege a José. ¡José tendrá un papel clave en la voluntad de Dios, que veremos más adelante!
Jacob muestra fe después de su pelea con el ángel. Ahora pasa al frente de la procesión y se arrodilla ante Esaú ¡siete veces!
Esaú corre a saludar a Jacob. ¡Al parecer Dios trabajó en el corazón de Esaú para que no cumpliera su promesa de matar a su hermano!
Jacob presenta a su gran familia y sus ofrendas. Como vemos, ambos han sido bendecidos por Dios y tienen abundancia.
Esaú acepta los regalos de Jacob. Esta actitud es una forma de aceptar la amistad de Jacob.
Jacob deja que su hermano Esaú vaya adelante, separados. Aunque ahora son amigos, Jacob no quiere estar demasiado cerca de él. Le dice que vaya adelante, que él lo seguirá hasta Seir, pero fíjense que Jacob no lo sigue; se dirige un poco hacia el norte y se queda en Succot.
Jacob construye un tipo de alojamiento que, más que una carpa móvil, es algo más permanente, como si quisiera quedarse a vivir allí.
Leamos del 18 al 20
Jacob sigue su camino y llega a Sicot. ¡Miremos el mapa!
Allí pone sus tiendas y se establece, marcando el inicio de una nueva etapa en su vida.