Leamos del 1 al 12
Al igual que su padre, encontró a su esposa en un pozo de agua. Los pozos de agua en Génesis muchas veces están relacionados con encuentros matrimoniales.
Tres rebaños. El número 3 muchas veces apunta a revelación. Este matrimonio será clave dentro del plan de salvación.
El término agua se relaciona con vida y salvación. Vemos en el texto que este era el lugar donde todos los rebaños recibían agua, y era solo de ese pozo que podían obtenerla. También se menciona la piedra que cubría el pozo. En la Biblia, la piedra es una imagen que más adelante se asocia con el Mesías. A través de la roca en el desierto el pueblo recibió agua. Para tener acceso al agua había que remover la piedra.
De la misma forma, cuando Jacob llega al pozo, aparece su futura esposa, Raquel.
Jacob les dice que aún no es hora de recoger el rebaño, que les den de beber y los lleven a pastar. Pero le responden que deben esperar a que estén todos reunidos para remover la piedra y dar de beber, porque la piedra era grande y requería de varios hombres para moverla.
Miren qué pasa cuando llega Raquel con las ovejas de su padre. Jacob se acerca y mueve la piedra él solo. Pensábamos que se necesitaba mucha gente para moverla, ¿no? Esto muestra su fuerza y determinación.
Raquel era pastora.
Dar de beber y besar comparten una raíz similar en hebreo, lo que crea una conexión interesante en el relato entre el acto de dar agua y el encuentro afectivo entre Jacob y Raquel.
Jacob alza su voz y llora, no por tristeza, sino por emoción. Se da cuenta de que Dios está guiando sus pasos.
Leamos del 13 al 30
La historia continúa de manera intensa, pero comienza de forma similar a cuando el siervo de Isaac fue a buscar esposa para él. Labán invita a Jacob a su casa, y aparentemente todo va bien. Dios sigue obrando en medio de estos acontecimientos.
Labán tenía dos hijas: Lea y Raquel.
Lea tenía ojos delicados, mientras que Raquel era de hermosa apariencia.
Jacob se enamora de Raquel.
¿Dónde la encontró? En el pozo. Recordemos que el pozo en estos relatos está asociado con matrimonio, como una señal providencial dentro de la historia.
Trabajar 7 años por una esposa es mucho tiempo. Humanamente es una larga espera, pero cuando algo está alineado con el propósito de Dios, el tiempo toma otra dimensión. El texto dice que a Jacob le parecieron pocos días, por el gran amor que le tenía.
La recompensa era tan grande para Jacob que siete años no le parecieron nada.
Pasados los siete años, Jacob reclama a su esposa. Él había cumplido su parte del acuerdo.
Pero Labán no cumple su pacto y le entrega a su hija mayor, alegando que esa era la costumbre. Sin embargo, no fue lo que habían acordado.
Luego le dice que complete la semana de bodas y que trabaje otros siete años por Raquel.
Jacob termina con cuatro mujeres: Lea, Zilpa, Raquel y Bilha.
Jacob trabaja catorce años por Raquel. Era evidente su amor especial por ella.
Lea no era amada de la misma manera, y el Señor le concedió hijos, mientras que Raquel permanecía estéril.
Lea tuvo a Rubén, Simeón, Leví y Judá, buscando con cada nacimiento el afecto de Jacob. Cuatro hijos.