La presencia de Jesús y su poder se reflejan en los milagros que hicieron los apóstoles. Fue para certificar a Jesucristo y la labor de los apóstoles. Hoy hay apóstoles en nuestros días, pues se sigue evangelizando en el mundo, pero hoy no hay nadie que haga milagros como en aquel tiempo. Esto es falso: Dios hace milagros todos los días. No nos damos cuenta o pasan desapercibidos, pero no son necesarios para creer en Dios, pues esto ya fue demostrado en la época de Jesús y de los apóstoles.
Pedro y Juan, aunque eran de Galilea, seguían en Jerusalén creciendo esta primera iglesia. Ellos no abrieron una iglesia separada; seguían yendo al templo, y ahí mismo evangelizaban. Creo que inclusive iban al templo a rezar, pues con la creencia en Jesús no dejaron de ser judíos y seguían varios rituales, aunque no iban al sacrificio de los corderos, pues entendían que Jesús era el Cordero. También creo que iban porque allí lograban encontrar más personas para convertirlas.
Leamos entonces del 1 al 10.
Hay 3 oraciones del día en los judíos: al despertarse, al mediodía y al acostarse. La más difícil era la del mediodía.
Esto acontece en la oración del mediodía o la hora 9… tipo 3 pm.
El número 9 se refiere a algo que va a pasar.
Este hombre que sana Pedro nunca había caminado… nació así. Todas las personas somos cojas espiritualmente de nacimiento… somos impedidas de nacimiento.
Esa puerta se llama Hermosa. Según el historiador Josephus, esta era una de las entradas del templo más hermosas; por eso su nombre. 75 pies de alto, de un material brillante de latón especial, con 25 escalones a la entrada. Sin duda, era la entrada más hermosa del templo.
Sin embargo, esta persona no era nada hermosa físicamente… más adelante vamos a referirnos a esto.
Esa persona esperaba dinero; no esperaba nada más, solo dinero para vivir en su condición actual, pero Dios le tiene un plan mejor. Muchas veces buscamos nuestros deseos, pero Dios nos tiene planes mejores; no seamos tercos. Pedro responde que no tiene dinero: “No tengo plata ni oro”. En el año 2012 fuimos a Roma y entramos al Vaticano… los papas, a diferencia de Pedro, sí tienen mucha plata y oro, pero ellos no han podido sanar a nadie como hizo Pedro. Esta persona probablemente no estaba acostumbrada a hablar con las personas… Pedro se queda mirándolo y le habla.
Normalmente nadie hace contacto de ojos; simplemente dona algo sin entrar en conversación. Este cojo pensaría que le iban a dar dinero y, bueno, se da cuenta de que no tienen plata ni oro… nunca se imaginó lo que le tenía de regalo.
Paralítico desde niño, sin músculos, sin nada que hacer en su vida, totalmente sin esperanzas… esta persona no vivía de acuerdo a la intención que Dios tiene para el hombre.
Probablemente Pedro le pudo dar dinero, pero ¿qué hubiera hecho con esto? Nosotros muchas veces damos, y está muy bien dar, pues Jesús lo recomienda: al amar a los demás debemos dar. Pero Pedro le cambió la vida a esta persona. En el nombre de Jesús, tenemos el poder de cambiar a muchos a nuestro alrededor.
El cojo entró al templo saltando, gritando y… alabando a Dios. Leamos el versículo 8. Muchas veces oramos para pedir, oramos para que nos perdonen, pero pocos oran para alabar a Dios.
Este fue el primer milagro de los discípulos.
Leamos del 11 al 26.
Esta persona pudo caminar por su fe. Todos nacemos sin poder caminar en fe… y cuando nos acercamos a Dios, comenzamos a caminar en fe. Dios nos trae al mundo a ser hermosos como creación; sin embargo, no somos hermosos, somos cojos, no caminamos espiritualmente, y Dios nos trajo a ser hermosos y con fe logramos caminar así como este cojito.
Varones israelitas. Les habla Pedro al pueblo de Dios.
Pedro les habla del Dios de Abraham y Jacob, los patriarcas. Siempre que se habla de los patriarcas, los padres de la fe, se refiere a que esto tiene implicaciones para todo Israel. Si las personas tienen fe, todos van a caminar en el propósito de Dios. Hubiera podido decir “Dios hizo esto”, pero lo llama “el Dios de Abraham y Jacob”.
Pedro les dice de frente que ellos cometieron un delito gravísimo: matar al Príncipe de la vida, el Mesías que todos estaban esperando. Así que dice que lo hicieron por ignorancia, pero lo mataron sin tener ningún cargo, y eso sí fue intencional.
Dice que entre esto le dieron libertad a alguien que era un criminal… se refieren a Barrabás. O sea, delito de condenar a alguien sin merecerlo y liberar a alguien que sí tenía mérito, como Barrabás.
Verso 18 dice que independientemente de su ignorancia, Dios hizo esto para cumplir las profecías escritas en el Antiguo Testamento.
Y es por esto que Pedro les pide arrepentirse para que se puedan salvar.
Versículo 20 habla de que todo este arrepentimiento sea hecho antes de que regrese Jesús en los tiempos finales o tiempos de restauración… Jesús tuvo que irse al cielo y va a regresar.
Mucha gente habla de que ya estamos en la época del milenio y esto está equivocado, pues en la época del milenio no vamos a tener a Satanás en el mundo, y hoy día está por todos lados.
Pedro habla de cómo Moisés profetizó que vendría un profeta como él que Dios alzaría entre sus hermanos, y a él tendrían que escuchar. Sigue conectando el Antiguo Testamento con Jesús.
Y dice que cualquier alma que no escuche a este profeta será arraigada, descomulgada.
Todos los profetas desde Samuel han hablado de este profeta, que es Jesús.
Leamos de nuevo el versículo 25.
Él está hablando a los judíos, no a gentiles.
Les dice que Dios envió a su Hijo para sacarlos de su maldad y bendecirlos.
Todo esto de una persona coja que no podía caminar… lo cargaban. Todos nosotros nacemos sin poder caminar espiritualmente, y al acercarnos a Dios comenzamos a caminar de acuerdo al propósito de Dios.
Deuteronomio 18… Dios traerá otro profeta como yo…