Después de 14 días de tempestad, la nave encalló en una isla desconocida y el centurión cambió de opinión: en vez de matar a los presos, los dejó vivos para salvar a Pablo.
Leamos del 1 al 10
Esta isla, Malta, debería ser muy conocida por estos expertos marineros. Debe ser que entraron por una parte sur que no es muy conocida, ya que la mayoría de la tripulación entraba por el puerto al otro lado de la isla.
Malta, en griego, significa "miel", pero en su idioma ancestral significa "refugio".
Los nativos los reciben con buenas intenciones. Además, aunque eran criminales, les abren las puertas y los atienden bien… podrían haberse encerrado y esperado que se fueran. ¡276 personas son bastante para dar de comer y alojar por tres meses!
¿Qué opinan de la mordida de la víbora a Pablo?
276 personas para preparar esta fogata… y nos muestra lo servicial que era Pablo, recogiendo leña para la fogata.
¿Cómo es posible que le pasen tantas cosas a él? ¿Cómo si Dios no lo protegiera?
Dios usó a Pablo para mostrar su gloria. Igualmente nos pasa a nosotros: podrían suceder cosas difíciles, pero de alguna forma vemos cómo la gloria de Dios sale adelante. A mí, por ejemplo… no sé si ustedes ven cosas similares en sus vidas que aparentan ser difíciles, pero Dios muestra su propósito.
Jesús les dio esta protección a sus discípulos… Pablo debería saber esto; está en Lucas 10:19 y Marcos 16:17-18. Además, recuerden que Jesús se le apareció con la promesa de llegar a Roma. Pablo sabía esto.
Los nativos del área, al comienzo, decían que la diosa Justicia le estaba cobrando sus crímenes, pero luego dijeron que él debería ser un dios… ¡qué débiles creencias tenían!
Aquí se referían a una diosa “Justicia” (mayúscula J). Era una diosa que cobraba castigo por las cosas que la gente hacía mal…
Igualmente, no importa qué pecado haya cometido Pablo; la crucifixión de Jesús pagó por todos los pecados. ¡Ninguna justicia divina iba a cobrarle más a Pablo!
El padre de Publio tenía fiebre y disentería, una enfermedad común en estas islas mediterráneas por bacterias de leche de cabra.
Y Pablo sanó a muchos en esta isla, orando y poniéndoles la mano. Esto ayuda a Pablo a seguir evangelizando, donde el que sana es Dios a través de Pablo.
Leamos del 11 al 15
Esta nave alejandrina tenía como insignia a los Hermanos Gemelos…
Estos dioses gemelos son nada menos que Cástor y Pólux, hijos del dios Zeus. Eran usados por los marineros como amuleto de suerte. Aquí vemos de nuevo cómo los dioses paganos estaban en todos lados.
Estos taxistas que tienen santos o vírgenes en su carro… me pregunto si a veces tienen que poner esas vírgenes mirando al frente. Jeje.
Pero Pablo se monta ahí sin problema. Nosotros no debemos tener miedo de estas cosas; no tienen autoridad sobre nosotros. A menos que las usemos o las mantengamos. Pero podemos entrar en un taxi con amuletos colgados; no son nada para nosotros.
Llegan a Siracusa.
Aquí fue donde murió Arquímedes. Los soldados romanos lo tomaron preso y él se resistió, pues estaba ocupado con su matemática, haciendo un teorema en la arena. Le dijo al soldado que lo estaba desconcentrando, y el soldado le clavó una daga en el cuello.
Pablo finalmente llega a Roma, bueno, al sur de Roma. Lo reciben algunos cristianos; se piensa que son parte de los judíos que estaban durante Pentecostés en Hechos 2. Pablo recobra el ánimo.
Llegan a una Roma donde aún no existía el Coliseo. La ciudad llevaba 800 años, vivían cerca de 2 millones de personas: 1 millón de esclavos y 1 millón de libres.
Había tres clases sociales: una pequeña de ricos, bastantes pobres y muchos esclavos.
Leamos del 16 al 22
Pablo lo dejan vivir aparte, con un soldado. Imagino que este soldado tuvo que escuchar el evangelio muchas veces.
Pasaron tres días y Pablo estaba listo para seguir con el evangelio…
Este sería su juicio #6:
En la revuelta en el templo de Jerusalén, donde lo querían matar.
Cuando se junta el Sanedrín con fariseos y saduceos, Pablo dice que cree en la resurrección y no llegan a ningún acuerdo.
Frente a Félix en Cesárea.
Frente a Festo.
Frente a Herodes Agripa.
No había cargos contra Pablo; los de Jerusalén nunca enviaron nada. Podría ser que en realidad nunca tuvieron nada que acusar.
Leamos del 23 al 31
Este grupo de judíos quería saber qué opinión tenía Pablo…
Mientras Pablo estaba en Roma, escribió cuatro epístolas:
Efesios
Filipenses
Colosenses
Filemón
Pablo les explica todo sobre Jesús, atrás a la Torá, conecta a Jesús como Mesías, explica todo… y algunos creen y otros no.
De nuevo, Pablo primero enseña el evangelio a los judíos, luego a los gentiles.
No todos creyeron, aun con una persona como Pablo, conocedor de las leyes judías y la Torá, y de cómo conecta el Antiguo Testamento con Jesús. No todos creyeron; es muy difícil cuando alguien no quiere entender.
Pablo termina hablando de Isaías 6:9-10:
Si una persona rechaza a Jesús, nada lo va a convencer; puede ver y oír y tocar, pero nada lo deja ver.
Pablo les dice que si no creen ellos, entonces los gentiles sí.
Pablo queda ahí por otros dos años, predicando hasta que el César le hiciera juicio.
Le predicó a muchos, no solamente a sus soldados, sino a mucha gente, como Onésimo, un esclavo que Pablo envió a Filemón (Filemón 1:10).
Pablo no descansó, no perdió su tiempo evangelizando en cárceles, botes, casas, calles, etc. Dios no desperdicia nuestro tiempo; lo desperdiciamos nosotros al no entender nuestro propósito.
Eventualmente, Pablo se presentaría a Nerón y Pablo le predicó el evangelio, como dice Hechos 9:15 y 23:11.
Pablo quedaría libre por 3 a 4 años hasta que lo encarcelaran de nuevo, condenado a muerte por Nerón en el año 66 o 67, según la tradición cristiana.
Probablemente Lucas no habla de la muerte de Pablo, pues estos escritos fueron usados para su defensa en la corte.
Este no sería el último libro de Hechos de los apóstoles, pues la historia continúa hoy en día, donde el evangelio sigue expandiéndose cada vez más por toda la tierra.
Amén.