Hablabamos en el capítulo 37 que los hermanos de José, lo querían vender a los ismaelitas, y fueron vendidos por los madianitas. José llegó como esclavo a Egipto
José ni hizo nada malo como para que sus hermanos lo quisieran matar o vender, esto fue hecho, por celos, envidia y maldad en general, pero José siempre fue obediente a Dios, para no dejar que estas cosas le sacaran del camino de Dios.
Leamos del 1 al 6
José está trabajando como siervo de un alto oficial del gobierno (probablemente Eunico, pues era un requerimiento para trabajar cerca del rey) y dice que Dios lo acompaña y lo bendice en todo su hacer.
La familia de José era una familia muy normal a las familias de hoy día... el hijo mayor Ruben tuvo incesto con una de las concubinas de su padre, su hermana Dina fue violada, y luego de esto sus hermanos mataron a todos los hombres de un pueblo. Luego de esto, sus hermanos lo odiaron al punto de querer matarlo... y si miramos, José hizo todo en su vida correctamente, era un niño obediente a su papá y caminaba con Dios.
Hay muchas razones por las cuales las personas sufren en esta vida, y es el resultado de un mundo caído en el pecado. El sufrimiento viene a veces como consecuencia de nuestras malas conductas, a veces es el juicio de Dios por hacer el mal ante sus ojos, a veces es la persecución del mundo... no traten de llegar a la conclusión de por qué el sufrimiento de cada persona, más que esto lo importante es cómo las personas sufren,
Jesús dijo, en este mundo todos tendrán sufrimiento, ¡aun Jesús sufrió! Y en realidad en medio del sufrimiento, es cuando las personas se acercan más a Dios, es cuando se dan cuenta de que la vida tiene un propósito mejor que pensaban, comienzan a amar más a todo lo que les rodea. Tener una vida sin problemas aunque suene extraño, no estaríamos sacando lo mejor de nosotros. Como José, este sufrimiento ser esclavo, él se acercaba más a Dios y Dios lo bendecía aún más.
Esto fue visto por Potifar, él vio cómo Dios se mostraba en José. Y por esto Potifar le dio toda la confianza a José.
Mientras los hermanos de José que disfrutaban de libertad, y de abundancia, pero no tenían esta bendición de Dios, eran esclavos de su mentira hacia su padre, José, sin abundancia, probablemente luchando con costumbres y un idioma desconocido, y esclavizado, Dios cuidaba de él.
José era de hermoso parecer.
Leamos del 7 al 23
La mujer de Potifar mira a José con deseo y le pide que se acueste con el.
Potifar era un alto oficial del faraón, probablemente era eunuco, pues era una estonera obligación en esa época.
José, muy contrariado, rechaza esto diciéndole que su amo le ha dado todo en confianza, siendo él el más grande en esa casa. Ella seguía insistiendo.
¿El respeto de José es por quién? ¿Su amo? Miremos el verso 9b. José está más preocupado de pecar contra Dios.
¿Cuántas veces nos preocupamos de agradar a la gente o cuidar del que dirán, pero en realidad debemos estar atentos a no desagradar a nuestro Dios por encima de todos los beneficios o placeres que cada situación no dé?
Siempre que hay alguna atracción del sexo opuesto, lo mejor que debemos hacer es separarnos, alejarnos, pues por más que tengamos principios sólidos, el ser humano flaquea ante la tentación del pecado.
Siempre hay que prevenir el pecado, muchas veces no tenemos intención de pecar, y nos vamos acercando poco a poco sin querer pecar y de repente estamos pecando. Hay que correr antes de avanzar. Miren lo que pasa..
Ella le arrebata la ropa y José sale corriendo.
Ahora José, sin testigos y sin su ropa, está expuesto, aunque no hizo nada, ya está metido en problemas.
Ella le hace una trampa y lo acusa de su amo.
Potifar lo manda a la cárcel. Él sufre por algo que no hizo... igual le pasó a Jesús en la cruz.
Igual en la cárcel Dios le dio gracia ante los ojos del carcelero y termina siendo un ayudante de los jefes de la cárcel.
Dios está con él todo el tiempo bendiciéndole y José obedece a Dios.
Esta lectura nos deja gran enseñanza, hacer la voluntad de Dios trae bendición en nuestra vida aunque tengamos sufrimiento como José. Nosotros tenemos un propósito en nuestra vida. Dios no nos trajo simplemente a comer y a dormir, y a trabajar, hay un propósito y debemos encontrar ese propósito y ser obedientes. Lo demás llega, aunque habrá sufrimientos debido al pecado, pero Dios estará con nosotros.
Vamos a ver que José se convierte en el 2.º hombre más importante del mundo, y con esto ayuda al pueblo de Dios. Si él no hubiera sido vendido a Egipto, si no lo hubieran metido a más cárceles, él nunca hubiera podido llegar donde llegó. Cuando tengamos sufrimientos, en vez de pasarnos la vida preguntándole a Dios por qué nos pasan las cosas, miremos cómo Dios nos da la oportunidad de amar, de ayudar a otros, de ser alguien con propósito en la vida.