David de agradecer (capítulo 7), a victoria y guerra por Dios (capítulo 8), a ser bondadoso (capítulo 9)…
Él cumple la promesa que le hizo a Saúl en 1 Samuel 17 de no dañar la familia de Saúl y darle continuidad.
Es así que muestra su promesa con Jonatán y amor a él.
Similar a la forma como Saúl le dijo a David que se sentara a su mesa.
Todos tenemos algo de Mefiboset en nosotros, nos cuesta creer que vamos a recibir las promesas de Dios.